Pero, con el paso del tiempo, aprendí que el miedo es bueno.
Lo primero que tenemos que hacer con el miedo, es comprender que es necesario.
¿Cómo sino conseguiremos aquello que una vez pensamos que nunca lograríamos?
¿Cómo sino íbamos a poner empeño en dar lo mejor de cada unx?
¿Cómo sino podremos sentirnos orgullosxs de haber alcanzado nuestros mayores deseos?
No hay cosa peor que dejar que nuestros miedos nos venzan.
El miedo nos impide crecer, nos impide ser nosotrxs mismxs, el miedo impide que nuestros sueños se cumplan.
Al miedo hay que mirarle de frente y decirle: "Conmigo no vas a poder".
El miedo agudiza nuestros sentidos y nos hace estar alerta. Con él, vamos dando pequeños pasitos hacia la meta... hacia NUESTRA meta.
Y,¿sabes qué? Que podemos tener muchísima gente a nuestro alrededor, diciendo que hagamos esto y lo otro con tal de vencerlo. Pero es una guerra en la que sólo nosotrxs (individualmente) podemos luchar... Es una guerra que sólo nosotrxs podemos ganar.
Así que, la próxima vez que sientas miedo, plantéate lo siguiente:

No hay comentarios:
Publicar un comentario